Vuelos en Gravedad Cero
Campaña de vuelos parabólicos en el KC-135 — ensayos en microgravedad para el desarrollo del PADE.
Ochenta parábolas al servicio de la ciencia argentina
Los días 5 y 6 de agosto de 1997, la Asociación Argentina de Tecnología Espacial y la Universidad Nacional del Comahue realizaron una campaña conjunta de experimentación en microgravedad a bordo del avión KC-135 de la NASA, utilizado para generar períodos breves de ingravidez mediante vuelos parabólicos.
La campaña se desarrolló desde Ellington Field, en Houston, Texas, como parte del proceso de investigación que posteriormente conduciría al desarrollo del Paquete Argentino de Experimentos —PADE—. Los ensayos permitieron estudiar el comportamiento de fluidos sometidos a variaciones de gravedad y obtener información experimental necesaria para el diseño de los equipos que años más tarde volarían al espacio a bordo del transbordador Endeavour.
Instrumentos para observar fluidos en microgravedad
Los experimentos fueron diseñados por el Dr. Jorge Lassig, de la Universidad Nacional del Comahue, y operados durante los vuelos por el Dr. Pablo de León, presidente de la AATE.
El objetivo era observar y registrar el comportamiento de líquidos durante las distintas fases del vuelo parabólico. Para ello, ambas instituciones desarrollaron un conjunto de instrumentos compuesto por recipientes experimentales, sistemas para contener los fluidos, una videocámara, una cámara fotográfica digital y una computadora portátil utilizada para operar y supervisar las experiencias.
Las imágenes obtenidas durante los vuelos permitieron analizar cómo cambiaban la posición, la forma y el movimiento de los líquidos al pasar sucesivamente por condiciones de mayor gravedad y de microgravedad.
Veinticinco segundos de ingravidez, ochenta veces
Durante cada maniobra, el KC-135 ascendía sometiendo a los ocupantes y experimentos a una aceleración cercana al doble de la gravedad terrestre. A continuación, al describir la trayectoria parabólica, el interior del avión entraba durante aproximadamente 25 segundos en una condición de microgravedad.
La secuencia se repitió 80 veces durante los dos días de pruebas, proporcionando numerosas oportunidades para operar los instrumentos, registrar los fenómenos y comprobar el funcionamiento del equipamiento en condiciones reales de gravedad reducida.
Esta campaña permitió evaluar no solamente los experimentos, sino también los procedimientos necesarios para operarlos durante períodos muy breves de microgravedad, cuando cada acción debía encontrarse cuidadosamente preparada y coordinada.
El puente entre Houston y el transbordador Endeavour
Los resultados fueron posteriormente evaluados por investigadores de la Universidad Nacional del Comahue y de la AATE. La experiencia adquirida constituyó un antecedente necesario para la construcción del PADE y para la preparación de los experimentos que finalmente volaron en diciembre de 2001 a bordo de la misión STS-108 del transbordador espacial Endeavour.
Los vuelos parabólicos de 1997 representaron el paso entre el desarrollo experimental en la Argentina y la posterior realización de los experimentos del PADE en el espacio.



